lunes, 27 de septiembre de 2010

Radiografía a las universidades en Chile

¿Qué quieren estudiar los chilenos? ¿A qué nivel educacional quieren llegar? ¿Cuáles son las áreas top para estudiar hoy? ¿Qué nota le ponemos a la educación superior? Estos son los números, las respuestas y conclusiones del libro Chile en cifras, de la U. Andrés Bello y Datavoz.

por Isabel Plant

El poder universitario

La universidad en Chile tiene un verdadero súper poder: si se tiene educación superior completa se gana tres veces más que alguien que ha completado la educación media; es un verdadero trampolín de oportunidades. Eso hace que sea una buena noticia que el mundo universitario en nuestro país se amplió en los últimos 50 años: la tasa bruta de cobertura ha crecido de un 1% en 1950 a un 38% en 2008.

La oferta ha crecido junto con el número de alumnos: Si en 1999, 50 mil alumnos se matriculaban en la universidades del Consejo de Rectores, en 2008 ya eran 72 mil; en las universidades privadas se triplica el número en el mismo rango de tiempo, de 26 mil a 78 mil, y algo parecido pasó en los institutos profesionales, que pasaron de las 30 mil matrículas, a 70 mil.

El problema, como suele suceder en distintos aspectos en Chile, es la desigualdad. Sólo un 17% de los jóvenes del quintil más pobre logra acceso a algún tipo de educación superior, mientras que en el quintil más rico es un 55% el que lo hace; el quintil más pobre estudia en promedio 8,2 años, y el quintil más rico, 14 años.

Gracias a las posibilidades que genera para quienes acceden a ella, la universidad en Chile es la frontera a alcanzar para los chilenos: dentro del estudio UNAB-Datavoz para el libro "Chile en cifras", se preguntó a los encuestados a qué nivel educacional les gustaría llegar. El 33% contestó que le gustaría completar una carrera universitaria. Y cuando se preguntó a qué nivel educacional les gustaría que llegaran sus hijos, el 60% contestó que a una carrera universitaria.

"Existen altas expectativas en relación a los niveles de educación que la población desea alcanzar. Es destacable que seis de cada diez encuestados del segmento más pobre del país aspire a que sus hijos completen una carrera universitaria", explica Carla Lehmann, de Datavoz. "Eso pone una máquina a funcionar; hay una demanda potencial grande, y las universidades se tienen que preparar para esto. Y si es verdad que el gran salto en ingreso se produce en la educación superior, significa que nos vamos a convertir en un país más desarrollado de aquí a 20 años. Augura un buen futuro para el país, y una mejor distribución del ingreso".

La calidad

La educación superior en Chile hoy no es sólo demandada, está además bien evaluada. Según la encuesta hecha por Datavoz, los encuestados que poseen educación superior le asignan una nota de 6, de un máximo de 7, a la calidad de ésta. Además, al ponerle nota a la educación superior que reciben sus hijos, los encuestados le pusieron un 6,1. Esto es una muy buena evaluación, comparándola con la nota que recibe la educación escolar, un 5,5, y la educación chilena en general, 4,7.

Carla Lehmann, de Datavoz, explica: "La demanda por educación universitaria en Chile, de alumnos latinoamericanos, es bastante alta. Esto es coherente con la buena percepción de ésta que tiene la población en Chile".

Qué se estudia hoy: el auge de la tecnología

En los últimos diez años un área ha crecido exponencialmente en matrículas: la tecnología, lo que abarca varios tipos de ingenierías y carreras computacionales. De cerca de 39 mil nuevos alumnos matriculados en esta área del conocimiento en 1999, en 2008 eran ya aproximadamente 67 mil. Las otras dos áreas más estudiadas son Salud, y Administración y comercio. Ambas tenían en 2008 cerca de 42 mil nuevos matriculados. La primera, salud, creció de manera significativa desde 7 mil matriculados en el año 1999, a 42 mil en el año 2008.

Este auge de las Ingenierías podría tener una explicación simple: el sueldo. De las veinte carreras mejor pagadas, según datos de 2008, catorce son ingenierías. Lidera el ranking Ingeniería Civil en Minas con un ingreso promedio de 1.8 millones de pesos. Dentro de este top 20, están también Medicina, Odontología y Derecho, aunque esta última carrera haya sufrido un descenso de nuevos matriculados, desde más de 20 mil en 2007, a 13 mil en 2008.

El área de conocimiento que se mantiene en deuda es el de las ciencias básicas, cuyo número de matriculados nuevos se mantienen casi igual en la última década, con cerca de 4 mil solamente; esto a pesar de que, por ejemplo, Geología, es la segunda carrera mejor pagada en el país, con un ingreso promedio de 1 millón 840 mil pesos, aproximadamente.

por Isabel Plant.
Fuente: El MErcurio

miércoles, 17 de marzo de 2010

Más datos sobre el origen de la visión

Más datos sobre el origen de la visión

Nuevas pistas encontradas en las hidras nos hablan otra vez sobre el origen de la visión en los animales.

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Hidra. Fuente: Todd Oakley, UCSB.

Usted, amigo lector, que lee estas líneas, lo hace gracias a sus ojos, al sentido de la vista. Al igual que otros animales, puede contemplar el mundo de la misma manera a como lo hacía un trilobites de hace 500 millones de años. Los ojos se inventaron varias veces, y de varias maneras distintas, a lo largo de la historia evolutiva. Pero, ¿cuándo y cómo podemos señalar el origen de la visión? Antes de que existieran ojos propiamente dichos ya había receptores sensibles a la luz y proteínas que operaban en ellos. La proteína rodopsina de nuestra retina es la heredera de aquellas proteínas ancestrales que surgieron hace cientos de millones de años.
Desde hace un tiempo, investigadores de la Universidad de California en Santa Bárbara han estado investigando sobre este tema, descubriendo nuevas aspectos sobre el origen de la sensibilidad a la luz de los animales, especialmente sobre el camino genético que creó las primeras proteínas sensibles a la luz.
Para ello estudian un animal acuático miembro de los Cnidaria que ha estado entre nosotros durante cientos de millones de años: la hidra. Este grupo es el conjunto de animales que incluye corales, medusas y anémonas marinas. La razón de esta elección es que los genes opsin, responsables de la sensibilidad a la luz, están presentes en las hidras, pero no en las esponjas, que se supone que son animales que aparecieron antes en la historia evolutiva. De esto se deduce que los primeros precursores de estos genes pudieron surgir hace más de 600 millones de años, cuando aparecieron los primeros Cnidaria.
La hidra usa proteínas tipo opsin sobre todo su cuerpo, pero están concentradas alrededor de la boca y cerca de la punta del animal. Como las hidras son predadores se especula que usan los sensores de luz para encontrar presas. Aunque las hidras no tienen ojos propiamente dichos u órganos receptores de luz complejos, sí tienen el camino genético necesario para ser sensibles a luz.
En el pasado NeoFronteras ya publicó un resultado sobre este tema proveniente de la misma universidad. En ese caso se cubría la noticia de que habían logrado documentar con precisión las mutaciones específicas que tuvieron lugar en el transcurso de la evolución para que surgiera esta nueva característica natural de la sensibilidad a la luz en algunos seres vivos. Mostraron muy claramente qué mutaciones específicas en un gen particular duplicado (opsin) permitieron a los nuevos genes interactuar con diferentes proteínas de una manera nueva. Hoy día estas maneras diferentes de interaccionar están por debajo de la compleja maquinaria genética implicada en la visión que está en varios grupos animales, y que incluye a los humanos.
Pero una cosa es que haya unas proteínas sensibles a la luz y otra que la información de que se ha detectado luz sea recibida por algo o alguien. Ahora, Todd H. Oakley y sus colaboradores han determinado qué gen de canal iónico está relacionado con la sensibilidad a la luz en este animal, que es el mismo canal iónico usado en la visión humana. Publican sus hallazgos en Proceedings of the Royal Society B.
Hay muchos genes implicados en la visión y hay un gen que determina el canal de iones responsable de dar comienzo al impulso nervioso en las neuronas implicadas en la visión. Este gen controla la salida y entrada de iones en el canal, actuando a modo de puerta. Por tanto, controla el impulso nervioso, es decir, la señal que dice que se ha detectado luz.
El gen estudiado es también de tipo opsin, y está presente en la visión de los vertebrados. Usado de un modo diferente también tiene un papel en la visión de otros animales, como los insectos. Aunque la visión en los insectos apareció más tarde en la historia evolutiva que la maquinaria visual encontrada en hidras y vertebrados.
"Este trabajo recoge estudios previos sobre la hidra realizados en mi laboratorio y continua desafiando el malentendido de que la evolución representa una marcha de progreso en escalera, con los humanos situados en la cima", dice Oakley. "En su lugar, ilustra cómo todos los organismos (humanos incluidos) son una mezcla compleja de características antiguas y nuevas."
Si ahora ha sido capaz de leer esta noticia es porque hace unos 600 millones de años unas caprichosa secuencia de mutaciones dieron con proteínas sensibles a la luz en el más humilde animal y además éste pudo enterarse del ello.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3041

Fuentes y referencias:
Nota de prensa de Universidad de California en Santa Bárbara.
El origen genético de la visión.

martes, 1 de diciembre de 2009

Los falsos dilemas con el manejo de nuestra rabia y de las emociones

Guardarse el enojo le hace mal al corazón, este es el titular de una noticia resultado de una investigación realizada por la Universidad de Estocolmo.Y la alternativa que ofrece es clara; no se lo guarde, y tendrá menos probabilidad de sufrir un ataque.

La noticia es muy corta, concluye indicando "No se trata de que los trabajadores les griten a sus jefes, Esa no es la mejor solución, pero siempre es mejor decir en voz alta que uno se siente tratado injustamente y tratar de encontrar una solución"

Y claro, ese es el dilema que ofrece, si me guardo el enojo, me enfermo, si no lo guardo, corro varios riesgos derivados de dañar y enojar al otro con mi enojo.

Lo que a mi me parece que la noticia no muestra, son dos aspectos relativos a nuestras emociones:

  • El primero, es que la emoción no la decidimos, nos pasa. Y nuestra respuesta en el momento no es una decisión consciente, sino que es producto de nuestra historia, de los automatismos que hemos creado para responder a los estímulos del entorno. Se requiere un entrenamiento no trivial para poder decidir la respuesta que damos cuando estamos tomados por una emoción.
  • Lo segundo que no se indica, es precisamente la capacidad que tenemos los humanos de aprender a cambiar nuestras reacciones frente a los estímulos externos. Y ese aprendizaje tiene un componente derivado de la explicación que doy de mi rabia, y un componente corporal producto del entrenamiento que puedo hacer para ampliar mis respuestas posibles frente a los estímulos externos.
Culturalmente, al igual que hacemos con el miedo, hemos catalogado a la rabia como negativa. Sin embargo, biológicamente la necesitamos. Es la emoción que nos permite cuidar nuestros límites.

Nos enojamos cuando sentimos que algo nuestro está en peligro, y ese enojo nos pone en predisposición para defender lo nuestro, nos genera fuerza. Tal cual como una madre que defiende a su hijo, un perro que ve invadido su territorio, un hombre que es acusado públicamente.

La rabia, y la fuerza que genera, es lo que necesitamos también para ir en pos de nuestros sueños. Con esa fuerza podemos dañar a otros, y asimismo podemos hacer mucho bien. Todo depende donde coloquemos el foco de nuestra rabia. Como indica la foto de la noticia que comento,la rabia no implica violencia, sino que fuerza y foco.

Lo que pocas veces hacemos es la reflexión, la pregunta acerca de qué es lo nuestro que estamos defendiendo. Y cuando hacemos esta reflexión, podemos ver que en muchos casos, nuestro
enojo deriva de nuestro ego, de la imagen de nosotros mismos que hemos construido y que creemos que somos.

Así cuando otro habla de mí o de mi quehacer, y difiere de lo que yo creo, lo veo como un ataque a mí, a mi ser, en lugar de verlo simplemente como una opinión distinta.

Aprender a mirar que defendemos cuando sentimos rabia, es un gran medio para conocernos a nosotros mismos, y de ahí aprender a soltar, a desapegarnos de aquello que realmente no es relevante y no nos constituye.

Y con la reflexión hecha podemos ir al aprendizaje, en que el cuerpo genera nuevos mecanismos automáticos, más poderosos que los antiguos, y lo hacemos de la misma forma como incorporamos cualquier práctica, llevando la atención en forma recurrente a la nueva interpretración que queremos generar en nosotros.

Sincrónicamente, encuentro el resultado de otro estudio, esta vez uno financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU, con base en el aprendizaje. Este estudio muestra como la meditación reduce en un 50% los infartos. No se trata de expresar la rabia, no se trata de reprimirla, se trata de colocarla a nuestro servicio.

Y yendo más allá de la noticia, creo que si el estudio mirara otras variables, descubriría que los ataques al corazón no los genera la rabia contenida, sino que es el miedo a expresar la rabia lo que daña la salud.

Por Raúl Herrera L.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Ranking de carreras: las que más suben y bajan sus salarios

La Tercera presenta un análisis de cómo ha evolucionado el mercado laboral de las 30 principales carreras universitarias en cinco años: las de mayor proyección salarial, las que han disminuido sus sueldos, las más rentables y las que tendrán el mejor nivel de ingresos a lo largo durante su vida laboral.

Obstetricia es la carrera que más sube su salario


En sólo cuatro años, entre 2004 y 2007, las cifras de titulados de carreras profesionales y técnicas se ha duplicado. Ante el panorama, las dudas se multiplican. ¿Qué futuro tienen estos nuevos profesionales en el mercado laboral, sobre todo los que han egresado de carreras que se supone "saturadas"?

El informe Futuro Laboral, que lanzó esta semana el Ministerio de Educación, tiene algunas respuestas. Por primera vez se analizó si habían aumentado o disminuido los salarios de una generación a otra, en lo que constituye un mecanismo más fino de evaluación de si la oferta de titulados corresponde a la real demanda que tiene el mercado.

Para ello, los investigadores Patricio Meller, Bernardo Lara y Gonzalo Valdés, del Centro de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile, analizaron los sueldos que recibieron en su primer año de trabajo los egresados en 2001-2002 y los compararon con los que recibieron, un año después de titularse, quienes egresaron cinco años más tarde.

Cuando el descenso es de más de 9% en los salarios, se considera que la carrera está saturada. En cambio, cuando el alza es de la misma magnitud, tiene una "perspectiva promisoria".

De las 51 carreras analizadas, 10 están dentro de la primera categoría y 11 tienen alzas significativas. Las que experimentan las bajas más estrepitosas son tres ingenierías: Eléctrica, en Construcción y Electrónica. En la primera, un egresado del 2007 recibía un sueldo $ 213 mil mensuales menor durante su primer trabajo que su colega que egresó cinco años antes, también durante su primer año de trabajo. En tanto, el salario de los ingenieros en Construcción bajó $ 139 mil mensuales y el de los electrónicos, $ 187 mil. También ostentan bajas Ingeniería Civil y Veterinaria, con descensos de 11% y 17%.

Entre las que tienen más alzas de salarios figuran profesiones como Obstetricia, que creció 28%, Educación Parvularia y Traducción.

"Para las dos primeras, puede ser que la política pública de ampliación de servicios de urgencia y de aumento de cobertura preescolar tengan algún tipo de efecto", señala Sebastián Donoso, Académico de la Universidad de Talca.

En el caso de Obstetricia, además subió su porcentaje de empleabilidad, es decir, la probabilidad de encontrar trabajo, de 87% a 93%.

Existe otro grupo de profesiones que, si bien en términos porcentuales no son de las que más suben, sí aumentan su salario considerablemente, porque su sueldo inicial es alto. Es el caso de Ingeniería Civil en Minas, la carrera que muestra el aumento más grande en términos absolutos. Un ingeniero egresado en 2006 recibió un sueldo, en promedio, de $ 270 mil más que su colega egresado cinco años antes, durante el primer año. Una diferencia que también se da en otra carrera ligada a la minería, Geología. Allí los titulados más jóvenes reciben, en promedio, unos $ 185 mil más que los más antiguos cuando estaban en su primer año de trabajo.

En tanto, carreras cotizadas como Derecho, Periodismo, Sicología e Ingeniería Comercial, que comparten el apodo de "saturadas", no caen de manera significativa (la que más baja es Periodismo, con 6%) e incluso Ingeniería Comercial sube un 1,9%. Además, ésta última sube en su opción de encontrar empleo, de 84% a 88%. "Derecho e Ingeniería Comercial mantienen altos salarios, porque se pueden ejercer libremente", dice Donoso.

Entre las Pedagogías, las únicas que caen en sus remuneraciones son las especialidades de Matemáticas y Educación Física. En la primera, hasta hace poco los colegios alegaban que existía un déficit de profesionales, que al parecer se estaría superando. Y la segunda es de las que ha tenido la mayor expansión en el sistema: hace cinco años existían 15 carreras. Para 2010, la oferta es de 72.

Enfermería es más rentable que Medicina

Desde hace varios años que la educación superior exhibe cifras que señalan que es una buena inversión, porque permite ganar un salario muy superior al de quienes sólo egresan de la enseñanza media y recuperar así lo que se gastó durante los años de estudio. La Tasa Interna de Retorno permite descubrir si a lo largo de la vida laboral el haber gastado el dinero de aranceles y matrículas es más rentable que haber puesto, por ejemplo, todo ese dinero en el banco. Y así es: la rentabilidad promedio para las carreras universitarias es de 16% y en algunas, como Ingeniería Comercial, supera el 30%. Incluso las carreras con menor rentabilidad ofrecen un panorama alentador: Arquitectura tiene un retorno de 16,3% y Sicología, de 17,8%.

Al analizar estos datos sorprende que Enfermería, una carrera que exige menores puntajes y que gane un menor sueldo que Medicina tenga una mayor rentabilidad (26% versus 22%), y que una carrera como Contabilidad las supere a ambas con un 28%. Esto a pesar de que un médico superará, a lo largo de su vida laboral, a los otros dos profesionales en términos salariales. La explicación, señala Patricio Meller, es que para ser enfermera se necesita menos tiempo, y es una carrera más barata. Además, está siendo altamente cotizada por el mercado, lo mismo que Contabilidad, lo que indica que la demanda es superior al número de titulados.

Un factor que afecta directamente la rentabilidad de una carrera es su duración efectiva. Por ejemplo, Derecho dura en el papel 5 a 6 años, pero en la realidad un estudiante puede demorar hasta 9 años en sacar su título. A la luz de estos datos, los investigadores hicieron el experimento de calcular cuánto se ahorraría un profesional si terminara su carrera a tiempo. El resultado: entre $ 20 millones y $ 30 millones. Esto, porque el estudiante se demora más en ingresar al mercado laboral y, además, debe pagar arancel. "Este es un indicador que debiera mover a las universidades a pensar en cómo hacer efectivo el tiempo prometido de duración de sus carreras", señala Meller.

Ingeniería comercial, la de mejor futuro

Son carreras muy demandadas y de las que egresa un alto número de profesionales cada año, pero aun así siguen siendo rentables y están entre las mejor pagadas del sistema.
A pesar del creciente número de opciones para estudiar Ingeniería Comercial, Ingeniería Civil Industrial o Derecho, las tres forman parte del grupo de profesiones que tiene una mejor proyección salarial durante toda la vida.

Es una de las conclusiones de un estudio sobre tasas de retorno de carreras universitarias y técnicas, de Patricio Meller, Bernardo Lara y Gonzalo Valdés y que será presentado este martes en un seminario organizado por Ingresa y la U. de Chile. Ellos siguieron por 10 años la trayectoria de remuneraciones de estudiantes egresados en 1995 y luego proyectaron sus ingresos a futuro, hasta el momento de su jubilación, a los 65 años. Además, se descontaron los costos de estudiar una carrera y el tiempo que se demora un estudiante en titularse, y los compararon con los ingresos de alguien que ingresa al mercado laboral sólo con la enseñanza media.

Los ingenieros comerciales son los que más remuneraciones tendrán a lo largo de toda su trayectoria: cerca de 250 millones de pesos más que un egresado de enseñanza media. Con este dato, más el que señala que se trata de la carrera más rentable del sistema universitario, Ingeniería Comercial se configura como el programa más conveniente en términos económicos para los titulados.

En términos de salario a lo largo de la vida, le siguen los ingenieros civiles, que recibirán en ese lapso $ 247 millones más; y los abogados, que pueden ganar en promedio, $ 206 millones más que un egresado de enseñanza media en el mismo período.

Entre las carreras universitarias con menores ganancias se encuentran Arquitectura y Pedagogía Básica. En la primera, de todas maneras sus titulados ganan casi 90 millones y en la segunda, el monto se reduce a 78 millones. En un punto intermedio se encuentran Enfermería y Periodismo, con 115 millones de pesos, y Enfermería con 123 millones de pesos.

Estas cifras señalan que en Chile es más rentable tener estudios superiores que en los países desarrollados: el promedio de lo que un profesional gana por sobre un egresado de secundaria es US$ 300 mil ($ 150 millones aprox.). En Estados Unidos, el saldo a favor de los profesionales es de US$ 100 mil ($ 50 millones). En los países de la Ocde, el saldo es aun menor: US$ 52 mil (25 millones).

Fuente: La tercera

domingo, 15 de noviembre de 2009

La paradoja del éxito

Muchos lo desean y pocos lo logran. Pero quienes triunfan en su actividad, tarde o temprano enfrentarán la llamada paradoja del éxito: las mismas características que lo llevaron a la cima pueden convertirse en un escollo cuando llegue la hora de reinventarse.

Mientras más alto se llega, más fuerte se cae. Es un refrán que contiene sabiduría, sobre lo que puede sucederle a alguien que tiene éxito en lo que hace. Aunque también suena a amenaza velada, a envidia oculta o sencilla mala leche para quien le ha ido bien en la vida. El clásico chaqueteo.

Es que quienes saben del tema dicen que el éxito es paradojal, ya que mientras mejor le va a alguien, más posibilidades de fracaso enfrenta -por errores propios o torpedos ajenos- que van minando su camino hasta que, en un momento dado, se le hace imposible avanzar.

Por eso es necesario reinventarse, algo que la persona exitosa debiera planificar desde el momento en que alcanza la cima de su carrera. Esto es válido tanto para empresarios, científicos, deportistas, artistas y políticos. De lo contrario, la anunciada caída puede ser fatal.

EL CAMBIO ES LEY DE VIDA


Quien pregunte por la clave del éxito recibirá una avalancha de adjetivos, como inteligencia, pasión, ambición o disposición a tomar responsabilidades, escribe Dianne Jacobs, directora de la consultora "Consejería para talentos", en Australia. Pero quienes conocen en detalle la química de quienes llegan lejos en la vida, destacan en primer lugar el conocerse a sí mismo: las fortalezas, debilidades, valores y la forma en que trabaja y rinde mejor (ver recuadro).

Pese a esta constelación de virtudes, muchas veces estas personas pierden la lucidez de lo dinámica que es la realidad. Debido a que su forma de trabajar ha sido exitosa, sienten que viven en un círculo virtuoso, lo que aumenta su optimismo de que el futuro será más próspero aún. Y así, muchas veces, pierden la perspectiva.

El éxito, al igual que la vida, tiene un ciclo natural, que incluye que después del peak, comience el declinar. Para quebrar ese camino descendente, lo que se requiere es iniciar una segunda curva antes de que todo comience a empeorar o enfrente una crisis profesional. Jack Welch, ex CEO de General Electric, lo advierte: "Hay que cambiar antes de verse obligado a hacerlo". Afirmación que refleja muy bien la paradoja del éxito: cuando las cosas funcionan bien, parece que no hubiera razones para cambiar.

LOS ESCOLLOS DE LOS GANADORES


Si usted ha llegado a la cima en su profesión, en los negocios o en el deporte, y forma parte de lo que los estadounidenses llaman "A-list", enfrenta varios dilemas para replantearse su vida, precisamente por el éxito que ha experimentado. La búsqueda del poder normalmente cambia profundamente a las personas, y precisamente esas características claves que llevaron a un individuo a la cima pueden bloquearlo cuando llega la hora de cambiar.

El primer escollo es que el concepto mismo de cambio va en contra del sentido común y del instinto de quienes han triunfado. Ellos piensan que "si actúo de cierta manera y me va bien, entonces mi éxito se debe a que soy así". Y se mantienen haciendo más de lo mismo, sin considerar ni la más mínima transformación.

En segundo lugar, quienes forman parte de la "A-list" pueden ser tan buenos en su área que caigan víctimas del llamado Síndrome de los Grilletes de Oro: serán incapaces de cambiar por la posibilidad de perder todos los beneficios y estatus logrados.

Una tercera clave la resume con exactitud Bill Gates: "El éxito es un pésimo profesor, ya que seduce a la gente inteligente y la hace pensar que no puede equivocarse". Por ello, quienes triunfan deben preocuparse de sintonizar con lo que sucede a su alrededor, el llamado feedback o retroalimentación.

Esto, porque si bien son personas con altos niveles de competencia y habilidades interpersonales, muchas veces también son algo narcisistas, fluctúan entre posturas agresivas y defensivas o, por el contrario, buscan evitar los conflictos a toda costa. Lo anterior los lleva a rechazar cualquier información que no se ajusta al punto de vista propio.

Esto por tres razones: quien la emite es alguien que no es exitoso como uno; al no ser coincidente con lo que creemos lo calificamos de inexacto e, incluso, si estamos de acuerdo con la información, pensamos que es irrelevante.

CONSTRUIR CONFIANZAS


Otro talón de Aquiles de las personas que triunfan, sobre todo en ambientes muy competitivos, es que les cuesta confiar en los demás. Esto, porque durante su ascenso se han sentido muchas veces juzgados o manipulados por otros. Por esto, juegan un papel más antagónico que colaborativo, lo que puede ser el inicio de un aislamiento difícil de romper.

Pero además de saber reconocer cuándo es la hora de cambiar y no olvidarse de construir confianzas, la persona exitosa enfrenta otros riesgos, que aunque pueden ser menores, se pueden transformar en una piedra en el zapato. ¿Su dedicación completa al trabajo lo llevó a poner todos los huevos en una misma canasta y, si fracasa, quedará devastado? ¿Siente que es más difícil mantenerse en la cumbre que llegar a ella, porque tener un éxito sostenido es cada vez más díficil, toma más tiempo y le cuesta mantener el foco? Si sus respuestas son positivas, usted está viviendo la paradoja del éxito y su única vía, según los expertos, es comenzar a planear un cambio.



EL ADN DEL TRIUNFO


"¿Qué diferencia a un excelente profesional de los demás?", se pregunta Jacobs. Aunque no existe una respuesta universal, la experta consigna una serie de características. Son personas que se focalizan en lo que hacen con persistencia y dedicación, visualizan claramente lo que quieren lograr, comprenden los riesgos y saben manejarlos, son buenos resolvedores de problemas y profundamente optimistas: el rechazo a sus planes sólo es una oportunidad más para demostrar sus habilidades. Pero quizás la principal característica que todos ellos comparten es la autodeterminación de que tendrán éxito sea en lo que sea.

Fuente: La Tercera