domingo, 27 de marzo de 2011

Chile es el país de la OCDE donde las familias pagan más por estudiar

Aumento real del valor del arancel mensual promedio entre 2005 y 2010
Universidades suben 12%: Chile es el país de la OCDE donde las familias pagan más por estudiar

Del costo total de una carrera, una familia en nuestro país debe solventar en promedio el 79%; en Estados Unidos, en cambio, pagan el 34% del arancel total de los estudios. Diferencia se explica por los subsidios estatales.

B. Aguirre y M. J. Gutiérrez

"La universidad en Chile es muy cara, especialmente para familias que no tienen mucho dinero", dice Robert Schuppenhauer, estudiante alemán de intercambio en Chile.

El valor promedio del arancel de 12 universidades en Chile, que están entre las más reconocidas se empina sobre los $3 millones al año y hay algunas que llegan casi a los $5 millones. (Ver infografía).

"En 2010 en promedio un estudiante de educación superior de primer año está pagando un 11,9% (real) más que lo que pagaba uno en 2005", explica el jefe del departamento de Investigación e Información Pública del Consejo Nacional de Educación (CNED), Rodrigo Díaz.

Pero el problema no es sólo cuánto cuesta sino quién paga.

En Chile, el 79,2% del costo de las carreras universitarias es financiado por las familias, mientras que en EE.UU. es el 34% y en España el 17%.

"Aquí, para las familias de clase media, que pertenecen al tercer y cuarto quintil, que un hijo entre a la educación superior es más caro que el dividendo de un departamento", sentencia Patricio Meller, economista de la U. de Chile y de Cieplan.

"Chile es el segundo país del mundo con mayor segregación educativa, después de Perú", agrega Mario Waisbluth, coordinador de Educación 2020.

Comparación mundial

En Chile, estudiar en una universidad privada o en una del Consejo de Rectores -que cuentan con aporte estatal- vale prácticamente lo mismo, según el CNED.

Así, el arancel promedio de la Pontificia Universidad Católica es un poco más alto que el de la U. Finis Terrae y más barato que la Adolfo Ibáñez o la de los Andes. La U. de Chile, en tanto, cuesta casi lo mismo que la U. Andrés Bello.

"Al contrario de lo que ocurre en otras partes del mundo, las universidades estatales necesitan cobrar aranceles cercanos al costo real de las carreras impartidas, pues los recursos aportados por el Estado son reducidos comparativamente", explica José Joaquín Brunner, director del Centro de Políticas Comparadas en Educación de la UDP.

En otros países latinoamericanos como Brasil, Argentina y Venezuela las públicas son gratuitas. Lo mismo sucede en ocho de los 31 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En Alemania, en seis Estados no se paga, mientras que en los países nórdicos la educación superior no tiene costo para sus ciudadanos. Esto hace que un 69% de los jóvenes acceda a la universidad en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia.

Sin embargo, la tendencia en Europa ha sido a subir la tasa de matrícula de las universidades.

Becas y ayudas

Además de Chile hay otros países donde ir a la universidad tiene un costo millonario e incluso es más caro. Por ejemplo, estudiar en Estados Unidos puede valer más de $20 millones al año, en el caso de Columbia.

En este país, al igual que en Chile la ayuda estatal está centrada en becas y préstamos más que en subsidios a universidades. La diferencia está en que, del valor total de la carrera las familias estadounidenses pagan sólo un tercio porque el porcentaje restante corresponde a becas y ayudas públicas y privadas, mientras. En Chile, esa ayuda es menor.

"Conozco poca gente que tiene becas. La mayoría estudia con crédito", cuenta Ignacio Casielles, alumno de Sociología de la PUC que el año pasado logró la Beca de Honor que cubrió la mitad de su arancel universitario. Él pagó al año $1.740.000 y el resto lo cubrió el beneficio.

"El subsidio a la demanda que el Estado realiza, se concentra mayoritariamente en los esquemas de crédito y una parte menor va destinada a becas", aclara Brunner quien dice que hay más de 10 tipos diferentes de becas.

Alanna Murphy estudia en la U. George Washington (privada), donde la matrícula anual cuesta US$ 40.392 (unos $19,5 millones), sin embargo cuenta con tres becas que le financian el 91% de la carrera.

El aporte en becas no es exclusivo de EE.UU. En Francia y España, donde ya el precio de la universidad está subvencionado por lo que estudiar es barato, las familias también cuentan con ayudas y terminan pagando el 10% y 17% respectivamente.

"El costo de mi último curso era de $4,1 millones, pero $3,2 millones estaban subvencionados para todos los alumnos. Yo, por ser de familia numerosa y de bajos ingresos, tuve matrícula gratis y una beca por $1,3 millones para financiar el transporte, alojamiento y materiales", cuenta Linus Marubens, de la U. Autónoma de Barcelona.

Chilenos demoran más en recuperar el dinero invertido en sus estudios que en otros países.

"Los precios de los aranceles que cobran las universidades acá, corregido por ingreso per cápita, está entre los más altos del mundo", dice el economista, Patricio Meller.

Otro tema a considerar es el retorno que significa estudiar, y ahí importa el sueldo al recibirse. En su libro "Carreras universitarias" el economista señala que las carreras relacionadas con ingeniería, salud y negocios son de alta rentabilidad y las de ciencias sociales, arquitectura, agronomía y pedagogía son menos rentables. Y estudiar en una universidad de alta selectividad es más rentable que estudiar en otras menos exigentes.

Sin importar la carrera, en Chile los estudiantes demoran más en recuperar el dinero invertido en sus estudios que en otros países.

De acuerdo a los datos de Futuro Laboral, los profesionales egresados de las 14 carreras más demandadas, ganan a los dos años de egreso en promedio $850 mil al mes y en promedio invierten $3 millones al año para pagar sus estudios. Es decir, trabajando ganan al mes, menos de un tercio de lo que pagaron al año por estudiar.

En España, en cambio, un ingeniero recién recibido gana entre 1.000 y 1.500 euros al mes, lo que es similar a la porción del costo total de la carrera que debió financiar al año. En Francia, un estudiante de arquitectura en una escuela pública paga 600 euros al año y al egresar recibe el doble al mes. Mientras que en Alemania, Robert Schuppenhauer paga de su bolsillo 1.200 euros al año en ingeniería y espera ganar poco más de cuatro mil euros al mes luego de recibirse.


Fuente: EMOL


jueves, 24 de marzo de 2011

Empleo: Contrato psicológico, cuando la letra no impresa sale cara

24/03/2011

Como cada quincena, el boletín Universia Knowledge@Wharton ofrece artículos de gran interés. En esta oportunidad, publica sobre el compromiso que el empleado adquiere con la empresa y viceversa y cómo gestionar las relaciones explícitas en el escenario económico y empresarial actual.


Sueldo, vacaciones, jornada laboral… Un sinfín de puntos a concretar cuando se firma un contrato de trabajo, pero no quizás los más importantes. Las relaciones laborales actuales se están redefiniendo tras la sacudida que ha hecho tambalear los pilares de la economía actual. Cracks bursátiles, pánico en las bolsas internacionales, falta de confianza de los inversores, rescates bancarios, cierres de miles de empresas y millones de parados, son parte del fuerte terremoto que ha movido los cimientos del modelo contractual actual.

En este contexto, el contrato psicológico, el pacto no escrito que se produce cuando el empleado entra a trabajar en una empresa y define el compromiso psicológico entre ambas partes, ha cobrado una importancia crucial. Y es que la reciprocidad entre un individuo y la organización permite el equilibrio en la empresa. Por eso, la ruptura de ese hilo transparente que los une puede desembocar en falta de compromiso con el empleador y bajos niveles de productividad.

El concepto de contrato psicológico no es nuevo. Ya, en 1991, los autores del libro ‘Comportamiento Humano en el trabajo, Comportamiento Organizacional’, Keith Davis y John W. Newstrom, expertos en Management y recursos humanos lo definieron como “una adición al acuerdo económico que cubre los salarios, las horas de trabajo y sus condiciones. (…) Delimita el escenario del compromiso psicológico del empleado con el sistema”. Este conjunto de expectativas no escritas, añade José Miguel Ucero, profesor de Recursos Humanos de la escuela de negocios ESIC, en Madrid, “tiene una correspondencia directa con el grado de satisfacción de las relaciones y es clave en la continuidad de las mismas. Por ello, tiene efectos sobre la motivación personal, el nivel de compromiso, el clima laboral y la fuga de talento”.

Por tanto, ¿cómo habría que gestionar las relaciones explícitas entre empresa y empleado en el escenario económico y empresarial actual?

Las técnicas de reclutamiento, claves en el contrato

Los expertos señalan que cuando una persona pasa a formar parte de una organización, tras la selección y su inserción en las labores diarias, la empresa debe preocuparse por crear condiciones que permitan al trabajador sacar el máximo partido a sus herramientas profesionales para lograr los objetivos personales y los organizacionales.

Precisamente en la selección llevada a cabo hoy en día por las empresas se han detectado errores que fomentan el incumplimiento del contrato psicológico. Según la tesis titulada “Las nuevas técnicas de reclutamiento vistas bajo el prisma del contrato psicológico” publicada a finales de verano 2010 por la Escuela de Managment de Lille, en Francia, las herramientas utilizadas en la selección del personal, como los eventos informales, el reclutamiento rápido y el reclutamiento basado en técnicas web, provoca una fractura o directamente el fracaso del contrato psicológico.

Las técnicas en sí no son erróneas, sino su forma de aplicarlas, por lo que la autora de la tesis, Tamara Podlunsek extrae una serie de recomendaciones. Hay que vincular a los empleados en los nuevos procesos de reclutamiento y a los objetivos de la empresa; se debe mejorar la supervisión de los primeros años en el negocio del nuevo empleado; mejorar su situación laboral y sus condiciones y sobre todo establecer unos buenos canales de comunicación que faciliten la información desde abajo hacia arriba.

Por su parte, Ucero, de ESIC, señala que “hay que cuidar los momentos clave, como procesos de selección, evaluación del desempeño y del potencial pues se suelen prometer cosas que luego es difícil cumplir". "La memoria ante esos momentos es selectiva y el interesado no olvida las promesas”, advierte.

En opinión de Juan Carrión, también profesor de Recursos Humanos de la misma escuela de negocios, “muchas empresas, y en concreto, muchos directivos cortoplacistas no suelen tener muy presente la importancia del contrato psicológico. Es más, muchos creen que tiene que venir de serie en las personas y que no tiene nada que ver con ellos”.

Pero esto no sucede por arte de magia. Margarita Mayo, directora de cátedra de Liderazgo de IE Business School, ejemplifica una situación cotidiana en donde el empleado se vuelca con la empresa más allá de lo acordado. Por ejemplo, cuando los empleados tienen que quedarse más horas para acabar un proyecto a tiempo o tienen que atender los problemas de un cliente como hizo una azafata de una aerolínea de bajo coste americana que se ofreció a cuidar a un perro unos días porque la cliente no podía llevar al perro en el avión. “Este tipo de conducta del empleado que va más allá de lo que se espera según su contrato sólo se consigue si hay una relación emocional basada en la lealtad y la identificación del empleado con la empresa y su misión”.

Las consecuencias del incumplimiento

El profesor de ESADE y autor de varios estudios en el ámbito de los recursos humanos, Carlos Obeso, apunta desde las conclusiones de la publicación “Jóvenes, profesionales y urbanos”, publicado en 2011 en España, en colaboración con la empresa de contrato temporal Randstad, que ha habido una ruptura de ese contrato psicológico en la última década. “Antes la empresa daba al trabajador una seguridad y si cumplía unos objetivos y requisitos, tenía la convicción de que iba a ser ascendido o recompensado. La lealtad del trabajador, por tanto, era recompensada. Hoy en día ese pacto no escrito se ha roto porque implica una economía estable en la trayectoria de la empresa”.

El experto en recursos humanos explica que el profesional pide a la empresa “un proyecto donde desarrollar las capacidades y competencias, una correcta política de conciliación de la vida laboral y familiar y unas relaciones empresariales basadas en la autenticidad no en el ordeno y mando porque soy el superior”.

Carlos Obeso apuntaque “ahora hay una inestabilidad [laboral] clara. Un contrato indefinido no significa nada” y es que en su opinión este contrato psicológico con la empresa es como el matrimonio. “Uno se casa pensando que es para toda la vida, si no, no lo hace”. Margarita Mayo dice que la ruptura de este pacto no escrito “va asociado a una especie de divorcio entre la empresa y el empleado en el que disminuye la satisfacción y el compromiso con la organización, baja la productividad y aumentan los deseos de abandonar la empresa”.

Por su parte, el director general de la Fundación Adecco, entidad que apuesta por la inserción laboral de las personas con dificultades para encontrar empleo, Francisco Mesoneros, puntualiza que “es evidente que tiene que haber un equilibrio entre el salario monetario y el emocional. Con una retribución económica injusta, el trabajador puede caer en la desmotivación y en la falta de expectativas, pero al mismo tiempo, la ausencia del compromiso del empleado con la empresa puede tener consecuencias nefastas que afectarán directamente en la productividad”.

Si un trabajador no adquiere un contrato psicológico con su empresa, o lo rompe, no entiende los objetivos de la organización como suyos, y se desvincula de ellos, la relación trabajador-empresa está avocada al fracaso. “Esto se traduce en desmotivación, una menor orientación a resultados, y en definitiva, un compromiso menor en el trabajo”, añade.

Precisamente la palabra “compromiso” es la clave para Carlos Obeso. “Aunque no sienta la empresa como mía y hoy pueda trabajar en una compañía y mañana en otra, sí tengo que comprometerme con mi trabajo y durante mi estancia en la organización dar lo mejor de mí para cumplir los objetivos empresariales”. “Cuando se rompe el contrato psicológico la relación laboral se cosifica, convirtiéndose, para ambas partes, en un simple medio para un fin…”, matiza Juan Carrión de ESIC. Y es que cualquier empleado espera de su trabajo no solamente un salario o unos beneficios económicos, “sino también un sentido de pertenencia a una organización de la que pueda sentirse orgulloso y con la que construye su propia identidad profesional”, completa Margarita Mayo de IE.

Ya lo avanzó Adam Smith en el siglo XVIII, “el hombre busca el máximo placer en el trabajo con el mínimo esfuerzo”. Y es que los objetivos empresariales e individuales no son los mismos. Los trabajadores tratan de sacar mayores beneficios de la empresa sin que su contribución sea excesiva, mientras que muchos empresarios explotan a sus trabajadores para obtener una mayor rentabilidad.

Francisco Mesoneros apunta que "el trabajador que comienza a prestar sus servicios a una empresa adquiere derechos y obligaciones, y entre los primeros, está, indudablemente, el negociar y conocer las expectativas y posibilidades que va a tener dentro de la organización. La comunicación entre directivo y subalterno debe ser bidireccional, transparente y sincera, para de este modo no caer en la desilusión o en la frustración profesional”.

La ruptura del contrato psicológico es negativa, por tanto, para el empresario y para el trabajador. Ambos salen perdiendo. “El empleado se sentirá engañado, pasará por una etapa de frustración y tendrá consecuencias sobre su comportamiento. Una vez producido esto optará por marcharse o peor todavía quedándose, generando un ambiente enrarecido y negativo a su alrededor”, señala José Miguel Ucero de ESIC.

Recomendaciones para evitar la ruptura del contrato psicológico

Los contratos se infringen consciente o inconscientemente por desconocimiento de sus reglas. Si hay razones empresariales que justifican otras reglas de juego, el trabajador debe conocerlas. Por ello, es importante comunicar los cambios que se producen y las razones que llevan a ello, así como sus consecuencias. Es clave comunicar también, lo que no va a cambiar para evitar especulaciones y minimizar incertidumbres. “Lo más importante es ser consciente de que la relación entre trabajador y empresario no es únicamente instrumental sino que tiene un aspecto social y emocional”, aclara Margarita Mayo de IE.

“El empresario debe preocuparse por la motivación de sus empleados, aplaudirles el trabajo bien hecho, reconocer sus esfuerzos extras y atender sus dudas, inquietudes y expectativas profesionales. Para ello, el diálogo y la buena voluntad del directivo son esenciales”, recomienda Francisco Mesorenos de Adecco. José Miguel Ucero, añade que “explicitar las expectativas no escritas por las partes, facilita el contrato psicológico, pues si no son coincidentes, el incumplimiento es más probable. Por esta razón, una buena comunicación interpersonal es vital”.

En definitiva, si en algo coinciden todos los expertos es que potenciar valores como la coherencia, la integridad y el compromiso, permite crear un ecosistema donde personas, compañeros, jefes y organización se respeten y por tanto las expectativas del contrato laboral y del psicológico se vean cumplidas.


domingo, 17 de octubre de 2010

El Coyote, el socio perfecto

Hace unos días en medio de una conversación sobre como presentar un servicio a unos clientes, y para ser lo más gráfico y didáctico posible, le pedí a mi socio que el servicio que diseñábamos debía ser tan simple de explicar como lo eran los diagramas del Coyote, el personaje animado de Looney Tunes que tanto ví en mi infancia y hoy siguen repitiendo en televisión.

Desde ese día, que su imagen la llevo muy presente, y dió paso a examinarlo con más detalle, en sus habilidades emprendedoras, y quiero compartirlo con ustedes.

Características Emprendedoras del “malvado”Coyote

ENFOCADO

Sin duda, el Coyote no tenía otro norte en su vida que cazar al Correcaminos, jamás lo vimos pensando en otra presa, ni nos imaginamos al personaje mirando hacia otro lugar. Ese puede ser el primer consejo que podemos tener del personaje, cuando a veces queremos mezclar diversas ofertas para mejorar nuestra oportunidad sin haber triunfado antes en una. Foco.

CREATIVO

El Coyote miraba una situación, el clima, la geografía, un acontecimiento, y enseguida imaginaba cómo eso podía convertirse en un recurso para conseguir su fin. Todo era un estímulo y lo vinculaba con su hacer. La cantidad de nuevas soluciones para atrapar a su presa son interminables, sin un amplio registro y capacidad creativa no se podría llegar a eso. Un ejercicio que recuerdo haber realizado con emprendedores para estimular la creatividad fue salir a la calle y comenzar a interpretar cada cosa en torno a nuestros proyectos, aquella vez descubrimos muchas ideas nuevas.

PLANIFICADO

Qué mejor diagrama, más simple de entender, que los diagramas del Coyote. Así necesito llegar a explicarle a un cliente o inversionista mi negocio. La simpleza es el camino para la venta de cualquier cosa, y ciertamente es una habilidad que se gana con la práctica.

INVOLUCRADO

No hay duda que el compromiso del Coyote con su emprendimiento era a toda prueba, imagínense un socio así, que se juega el pellejo en cada acción, que pone la cara, el cuerpo, su reputación, todo en juego. Necesito al Coyote en mi equipo!!!

PERSISTENTE

Cuantas negativas o” fracasos” hay que sufrir para ver al Coyote renunciando. Diríamos que no está en su ADN darse por vencido. Apenas abre los ojos por la mañana está pensando en qué y cómo va a hacer ese día para conseguir su objetivo. Monotemático, Sí.

La “gracia” de la serie era precisamente que nunca conseguía su objetivo. Pero creo firmemente que el Correcaminos no era el héroe de esta historia, si no el Coyote, y al menos Yo me divertía viendo qué nueva invención iba a poner en práctica para su siempre tozuda meta. Claro, un emprendedor por necesidad y no por oportunidad, pero a quién le importa.

Por eso fue un justo final – me sumo- cuando sus seguidores pusieron al aire un final digno para su empeño, en que por fin alcanza a su presa, y que comparto con ustedes acá.

Conclusión: Hay que ser como el Coyote si quieres ser emprendedor, o búscate socios como él que nunca se den por vencidos.

por Héctor Sepúlveda, Director de OMB

lunes, 27 de septiembre de 2010

Radiografía a las universidades en Chile

¿Qué quieren estudiar los chilenos? ¿A qué nivel educacional quieren llegar? ¿Cuáles son las áreas top para estudiar hoy? ¿Qué nota le ponemos a la educación superior? Estos son los números, las respuestas y conclusiones del libro Chile en cifras, de la U. Andrés Bello y Datavoz.

por Isabel Plant

El poder universitario

La universidad en Chile tiene un verdadero súper poder: si se tiene educación superior completa se gana tres veces más que alguien que ha completado la educación media; es un verdadero trampolín de oportunidades. Eso hace que sea una buena noticia que el mundo universitario en nuestro país se amplió en los últimos 50 años: la tasa bruta de cobertura ha crecido de un 1% en 1950 a un 38% en 2008.

La oferta ha crecido junto con el número de alumnos: Si en 1999, 50 mil alumnos se matriculaban en la universidades del Consejo de Rectores, en 2008 ya eran 72 mil; en las universidades privadas se triplica el número en el mismo rango de tiempo, de 26 mil a 78 mil, y algo parecido pasó en los institutos profesionales, que pasaron de las 30 mil matrículas, a 70 mil.

El problema, como suele suceder en distintos aspectos en Chile, es la desigualdad. Sólo un 17% de los jóvenes del quintil más pobre logra acceso a algún tipo de educación superior, mientras que en el quintil más rico es un 55% el que lo hace; el quintil más pobre estudia en promedio 8,2 años, y el quintil más rico, 14 años.

Gracias a las posibilidades que genera para quienes acceden a ella, la universidad en Chile es la frontera a alcanzar para los chilenos: dentro del estudio UNAB-Datavoz para el libro "Chile en cifras", se preguntó a los encuestados a qué nivel educacional les gustaría llegar. El 33% contestó que le gustaría completar una carrera universitaria. Y cuando se preguntó a qué nivel educacional les gustaría que llegaran sus hijos, el 60% contestó que a una carrera universitaria.

"Existen altas expectativas en relación a los niveles de educación que la población desea alcanzar. Es destacable que seis de cada diez encuestados del segmento más pobre del país aspire a que sus hijos completen una carrera universitaria", explica Carla Lehmann, de Datavoz. "Eso pone una máquina a funcionar; hay una demanda potencial grande, y las universidades se tienen que preparar para esto. Y si es verdad que el gran salto en ingreso se produce en la educación superior, significa que nos vamos a convertir en un país más desarrollado de aquí a 20 años. Augura un buen futuro para el país, y una mejor distribución del ingreso".

La calidad

La educación superior en Chile hoy no es sólo demandada, está además bien evaluada. Según la encuesta hecha por Datavoz, los encuestados que poseen educación superior le asignan una nota de 6, de un máximo de 7, a la calidad de ésta. Además, al ponerle nota a la educación superior que reciben sus hijos, los encuestados le pusieron un 6,1. Esto es una muy buena evaluación, comparándola con la nota que recibe la educación escolar, un 5,5, y la educación chilena en general, 4,7.

Carla Lehmann, de Datavoz, explica: "La demanda por educación universitaria en Chile, de alumnos latinoamericanos, es bastante alta. Esto es coherente con la buena percepción de ésta que tiene la población en Chile".

Qué se estudia hoy: el auge de la tecnología

En los últimos diez años un área ha crecido exponencialmente en matrículas: la tecnología, lo que abarca varios tipos de ingenierías y carreras computacionales. De cerca de 39 mil nuevos alumnos matriculados en esta área del conocimiento en 1999, en 2008 eran ya aproximadamente 67 mil. Las otras dos áreas más estudiadas son Salud, y Administración y comercio. Ambas tenían en 2008 cerca de 42 mil nuevos matriculados. La primera, salud, creció de manera significativa desde 7 mil matriculados en el año 1999, a 42 mil en el año 2008.

Este auge de las Ingenierías podría tener una explicación simple: el sueldo. De las veinte carreras mejor pagadas, según datos de 2008, catorce son ingenierías. Lidera el ranking Ingeniería Civil en Minas con un ingreso promedio de 1.8 millones de pesos. Dentro de este top 20, están también Medicina, Odontología y Derecho, aunque esta última carrera haya sufrido un descenso de nuevos matriculados, desde más de 20 mil en 2007, a 13 mil en 2008.

El área de conocimiento que se mantiene en deuda es el de las ciencias básicas, cuyo número de matriculados nuevos se mantienen casi igual en la última década, con cerca de 4 mil solamente; esto a pesar de que, por ejemplo, Geología, es la segunda carrera mejor pagada en el país, con un ingreso promedio de 1 millón 840 mil pesos, aproximadamente.

por Isabel Plant.
Fuente: El MErcurio

miércoles, 17 de marzo de 2010

Más datos sobre el origen de la visión

Más datos sobre el origen de la visión

Nuevas pistas encontradas en las hidras nos hablan otra vez sobre el origen de la visión en los animales.

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Hidra. Fuente: Todd Oakley, UCSB.

Usted, amigo lector, que lee estas líneas, lo hace gracias a sus ojos, al sentido de la vista. Al igual que otros animales, puede contemplar el mundo de la misma manera a como lo hacía un trilobites de hace 500 millones de años. Los ojos se inventaron varias veces, y de varias maneras distintas, a lo largo de la historia evolutiva. Pero, ¿cuándo y cómo podemos señalar el origen de la visión? Antes de que existieran ojos propiamente dichos ya había receptores sensibles a la luz y proteínas que operaban en ellos. La proteína rodopsina de nuestra retina es la heredera de aquellas proteínas ancestrales que surgieron hace cientos de millones de años.
Desde hace un tiempo, investigadores de la Universidad de California en Santa Bárbara han estado investigando sobre este tema, descubriendo nuevas aspectos sobre el origen de la sensibilidad a la luz de los animales, especialmente sobre el camino genético que creó las primeras proteínas sensibles a la luz.
Para ello estudian un animal acuático miembro de los Cnidaria que ha estado entre nosotros durante cientos de millones de años: la hidra. Este grupo es el conjunto de animales que incluye corales, medusas y anémonas marinas. La razón de esta elección es que los genes opsin, responsables de la sensibilidad a la luz, están presentes en las hidras, pero no en las esponjas, que se supone que son animales que aparecieron antes en la historia evolutiva. De esto se deduce que los primeros precursores de estos genes pudieron surgir hace más de 600 millones de años, cuando aparecieron los primeros Cnidaria.
La hidra usa proteínas tipo opsin sobre todo su cuerpo, pero están concentradas alrededor de la boca y cerca de la punta del animal. Como las hidras son predadores se especula que usan los sensores de luz para encontrar presas. Aunque las hidras no tienen ojos propiamente dichos u órganos receptores de luz complejos, sí tienen el camino genético necesario para ser sensibles a luz.
En el pasado NeoFronteras ya publicó un resultado sobre este tema proveniente de la misma universidad. En ese caso se cubría la noticia de que habían logrado documentar con precisión las mutaciones específicas que tuvieron lugar en el transcurso de la evolución para que surgiera esta nueva característica natural de la sensibilidad a la luz en algunos seres vivos. Mostraron muy claramente qué mutaciones específicas en un gen particular duplicado (opsin) permitieron a los nuevos genes interactuar con diferentes proteínas de una manera nueva. Hoy día estas maneras diferentes de interaccionar están por debajo de la compleja maquinaria genética implicada en la visión que está en varios grupos animales, y que incluye a los humanos.
Pero una cosa es que haya unas proteínas sensibles a la luz y otra que la información de que se ha detectado luz sea recibida por algo o alguien. Ahora, Todd H. Oakley y sus colaboradores han determinado qué gen de canal iónico está relacionado con la sensibilidad a la luz en este animal, que es el mismo canal iónico usado en la visión humana. Publican sus hallazgos en Proceedings of the Royal Society B.
Hay muchos genes implicados en la visión y hay un gen que determina el canal de iones responsable de dar comienzo al impulso nervioso en las neuronas implicadas en la visión. Este gen controla la salida y entrada de iones en el canal, actuando a modo de puerta. Por tanto, controla el impulso nervioso, es decir, la señal que dice que se ha detectado luz.
El gen estudiado es también de tipo opsin, y está presente en la visión de los vertebrados. Usado de un modo diferente también tiene un papel en la visión de otros animales, como los insectos. Aunque la visión en los insectos apareció más tarde en la historia evolutiva que la maquinaria visual encontrada en hidras y vertebrados.
"Este trabajo recoge estudios previos sobre la hidra realizados en mi laboratorio y continua desafiando el malentendido de que la evolución representa una marcha de progreso en escalera, con los humanos situados en la cima", dice Oakley. "En su lugar, ilustra cómo todos los organismos (humanos incluidos) son una mezcla compleja de características antiguas y nuevas."
Si ahora ha sido capaz de leer esta noticia es porque hace unos 600 millones de años unas caprichosa secuencia de mutaciones dieron con proteínas sensibles a la luz en el más humilde animal y además éste pudo enterarse del ello.

Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3041

Fuentes y referencias:
Nota de prensa de Universidad de California en Santa Bárbara.
El origen genético de la visión.

martes, 1 de diciembre de 2009

Los falsos dilemas con el manejo de nuestra rabia y de las emociones

Guardarse el enojo le hace mal al corazón, este es el titular de una noticia resultado de una investigación realizada por la Universidad de Estocolmo.Y la alternativa que ofrece es clara; no se lo guarde, y tendrá menos probabilidad de sufrir un ataque.

La noticia es muy corta, concluye indicando "No se trata de que los trabajadores les griten a sus jefes, Esa no es la mejor solución, pero siempre es mejor decir en voz alta que uno se siente tratado injustamente y tratar de encontrar una solución"

Y claro, ese es el dilema que ofrece, si me guardo el enojo, me enfermo, si no lo guardo, corro varios riesgos derivados de dañar y enojar al otro con mi enojo.

Lo que a mi me parece que la noticia no muestra, son dos aspectos relativos a nuestras emociones:

  • El primero, es que la emoción no la decidimos, nos pasa. Y nuestra respuesta en el momento no es una decisión consciente, sino que es producto de nuestra historia, de los automatismos que hemos creado para responder a los estímulos del entorno. Se requiere un entrenamiento no trivial para poder decidir la respuesta que damos cuando estamos tomados por una emoción.
  • Lo segundo que no se indica, es precisamente la capacidad que tenemos los humanos de aprender a cambiar nuestras reacciones frente a los estímulos externos. Y ese aprendizaje tiene un componente derivado de la explicación que doy de mi rabia, y un componente corporal producto del entrenamiento que puedo hacer para ampliar mis respuestas posibles frente a los estímulos externos.
Culturalmente, al igual que hacemos con el miedo, hemos catalogado a la rabia como negativa. Sin embargo, biológicamente la necesitamos. Es la emoción que nos permite cuidar nuestros límites.

Nos enojamos cuando sentimos que algo nuestro está en peligro, y ese enojo nos pone en predisposición para defender lo nuestro, nos genera fuerza. Tal cual como una madre que defiende a su hijo, un perro que ve invadido su territorio, un hombre que es acusado públicamente.

La rabia, y la fuerza que genera, es lo que necesitamos también para ir en pos de nuestros sueños. Con esa fuerza podemos dañar a otros, y asimismo podemos hacer mucho bien. Todo depende donde coloquemos el foco de nuestra rabia. Como indica la foto de la noticia que comento,la rabia no implica violencia, sino que fuerza y foco.

Lo que pocas veces hacemos es la reflexión, la pregunta acerca de qué es lo nuestro que estamos defendiendo. Y cuando hacemos esta reflexión, podemos ver que en muchos casos, nuestro
enojo deriva de nuestro ego, de la imagen de nosotros mismos que hemos construido y que creemos que somos.

Así cuando otro habla de mí o de mi quehacer, y difiere de lo que yo creo, lo veo como un ataque a mí, a mi ser, en lugar de verlo simplemente como una opinión distinta.

Aprender a mirar que defendemos cuando sentimos rabia, es un gran medio para conocernos a nosotros mismos, y de ahí aprender a soltar, a desapegarnos de aquello que realmente no es relevante y no nos constituye.

Y con la reflexión hecha podemos ir al aprendizaje, en que el cuerpo genera nuevos mecanismos automáticos, más poderosos que los antiguos, y lo hacemos de la misma forma como incorporamos cualquier práctica, llevando la atención en forma recurrente a la nueva interpretración que queremos generar en nosotros.

Sincrónicamente, encuentro el resultado de otro estudio, esta vez uno financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU, con base en el aprendizaje. Este estudio muestra como la meditación reduce en un 50% los infartos. No se trata de expresar la rabia, no se trata de reprimirla, se trata de colocarla a nuestro servicio.

Y yendo más allá de la noticia, creo que si el estudio mirara otras variables, descubriría que los ataques al corazón no los genera la rabia contenida, sino que es el miedo a expresar la rabia lo que daña la salud.

Por Raúl Herrera L.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Ranking de carreras: las que más suben y bajan sus salarios

La Tercera presenta un análisis de cómo ha evolucionado el mercado laboral de las 30 principales carreras universitarias en cinco años: las de mayor proyección salarial, las que han disminuido sus sueldos, las más rentables y las que tendrán el mejor nivel de ingresos a lo largo durante su vida laboral.

Obstetricia es la carrera que más sube su salario


En sólo cuatro años, entre 2004 y 2007, las cifras de titulados de carreras profesionales y técnicas se ha duplicado. Ante el panorama, las dudas se multiplican. ¿Qué futuro tienen estos nuevos profesionales en el mercado laboral, sobre todo los que han egresado de carreras que se supone "saturadas"?

El informe Futuro Laboral, que lanzó esta semana el Ministerio de Educación, tiene algunas respuestas. Por primera vez se analizó si habían aumentado o disminuido los salarios de una generación a otra, en lo que constituye un mecanismo más fino de evaluación de si la oferta de titulados corresponde a la real demanda que tiene el mercado.

Para ello, los investigadores Patricio Meller, Bernardo Lara y Gonzalo Valdés, del Centro de Estudios Avanzados en Educación de la U. de Chile, analizaron los sueldos que recibieron en su primer año de trabajo los egresados en 2001-2002 y los compararon con los que recibieron, un año después de titularse, quienes egresaron cinco años más tarde.

Cuando el descenso es de más de 9% en los salarios, se considera que la carrera está saturada. En cambio, cuando el alza es de la misma magnitud, tiene una "perspectiva promisoria".

De las 51 carreras analizadas, 10 están dentro de la primera categoría y 11 tienen alzas significativas. Las que experimentan las bajas más estrepitosas son tres ingenierías: Eléctrica, en Construcción y Electrónica. En la primera, un egresado del 2007 recibía un sueldo $ 213 mil mensuales menor durante su primer trabajo que su colega que egresó cinco años antes, también durante su primer año de trabajo. En tanto, el salario de los ingenieros en Construcción bajó $ 139 mil mensuales y el de los electrónicos, $ 187 mil. También ostentan bajas Ingeniería Civil y Veterinaria, con descensos de 11% y 17%.

Entre las que tienen más alzas de salarios figuran profesiones como Obstetricia, que creció 28%, Educación Parvularia y Traducción.

"Para las dos primeras, puede ser que la política pública de ampliación de servicios de urgencia y de aumento de cobertura preescolar tengan algún tipo de efecto", señala Sebastián Donoso, Académico de la Universidad de Talca.

En el caso de Obstetricia, además subió su porcentaje de empleabilidad, es decir, la probabilidad de encontrar trabajo, de 87% a 93%.

Existe otro grupo de profesiones que, si bien en términos porcentuales no son de las que más suben, sí aumentan su salario considerablemente, porque su sueldo inicial es alto. Es el caso de Ingeniería Civil en Minas, la carrera que muestra el aumento más grande en términos absolutos. Un ingeniero egresado en 2006 recibió un sueldo, en promedio, de $ 270 mil más que su colega egresado cinco años antes, durante el primer año. Una diferencia que también se da en otra carrera ligada a la minería, Geología. Allí los titulados más jóvenes reciben, en promedio, unos $ 185 mil más que los más antiguos cuando estaban en su primer año de trabajo.

En tanto, carreras cotizadas como Derecho, Periodismo, Sicología e Ingeniería Comercial, que comparten el apodo de "saturadas", no caen de manera significativa (la que más baja es Periodismo, con 6%) e incluso Ingeniería Comercial sube un 1,9%. Además, ésta última sube en su opción de encontrar empleo, de 84% a 88%. "Derecho e Ingeniería Comercial mantienen altos salarios, porque se pueden ejercer libremente", dice Donoso.

Entre las Pedagogías, las únicas que caen en sus remuneraciones son las especialidades de Matemáticas y Educación Física. En la primera, hasta hace poco los colegios alegaban que existía un déficit de profesionales, que al parecer se estaría superando. Y la segunda es de las que ha tenido la mayor expansión en el sistema: hace cinco años existían 15 carreras. Para 2010, la oferta es de 72.

Enfermería es más rentable que Medicina

Desde hace varios años que la educación superior exhibe cifras que señalan que es una buena inversión, porque permite ganar un salario muy superior al de quienes sólo egresan de la enseñanza media y recuperar así lo que se gastó durante los años de estudio. La Tasa Interna de Retorno permite descubrir si a lo largo de la vida laboral el haber gastado el dinero de aranceles y matrículas es más rentable que haber puesto, por ejemplo, todo ese dinero en el banco. Y así es: la rentabilidad promedio para las carreras universitarias es de 16% y en algunas, como Ingeniería Comercial, supera el 30%. Incluso las carreras con menor rentabilidad ofrecen un panorama alentador: Arquitectura tiene un retorno de 16,3% y Sicología, de 17,8%.

Al analizar estos datos sorprende que Enfermería, una carrera que exige menores puntajes y que gane un menor sueldo que Medicina tenga una mayor rentabilidad (26% versus 22%), y que una carrera como Contabilidad las supere a ambas con un 28%. Esto a pesar de que un médico superará, a lo largo de su vida laboral, a los otros dos profesionales en términos salariales. La explicación, señala Patricio Meller, es que para ser enfermera se necesita menos tiempo, y es una carrera más barata. Además, está siendo altamente cotizada por el mercado, lo mismo que Contabilidad, lo que indica que la demanda es superior al número de titulados.

Un factor que afecta directamente la rentabilidad de una carrera es su duración efectiva. Por ejemplo, Derecho dura en el papel 5 a 6 años, pero en la realidad un estudiante puede demorar hasta 9 años en sacar su título. A la luz de estos datos, los investigadores hicieron el experimento de calcular cuánto se ahorraría un profesional si terminara su carrera a tiempo. El resultado: entre $ 20 millones y $ 30 millones. Esto, porque el estudiante se demora más en ingresar al mercado laboral y, además, debe pagar arancel. "Este es un indicador que debiera mover a las universidades a pensar en cómo hacer efectivo el tiempo prometido de duración de sus carreras", señala Meller.

Ingeniería comercial, la de mejor futuro

Son carreras muy demandadas y de las que egresa un alto número de profesionales cada año, pero aun así siguen siendo rentables y están entre las mejor pagadas del sistema.
A pesar del creciente número de opciones para estudiar Ingeniería Comercial, Ingeniería Civil Industrial o Derecho, las tres forman parte del grupo de profesiones que tiene una mejor proyección salarial durante toda la vida.

Es una de las conclusiones de un estudio sobre tasas de retorno de carreras universitarias y técnicas, de Patricio Meller, Bernardo Lara y Gonzalo Valdés y que será presentado este martes en un seminario organizado por Ingresa y la U. de Chile. Ellos siguieron por 10 años la trayectoria de remuneraciones de estudiantes egresados en 1995 y luego proyectaron sus ingresos a futuro, hasta el momento de su jubilación, a los 65 años. Además, se descontaron los costos de estudiar una carrera y el tiempo que se demora un estudiante en titularse, y los compararon con los ingresos de alguien que ingresa al mercado laboral sólo con la enseñanza media.

Los ingenieros comerciales son los que más remuneraciones tendrán a lo largo de toda su trayectoria: cerca de 250 millones de pesos más que un egresado de enseñanza media. Con este dato, más el que señala que se trata de la carrera más rentable del sistema universitario, Ingeniería Comercial se configura como el programa más conveniente en términos económicos para los titulados.

En términos de salario a lo largo de la vida, le siguen los ingenieros civiles, que recibirán en ese lapso $ 247 millones más; y los abogados, que pueden ganar en promedio, $ 206 millones más que un egresado de enseñanza media en el mismo período.

Entre las carreras universitarias con menores ganancias se encuentran Arquitectura y Pedagogía Básica. En la primera, de todas maneras sus titulados ganan casi 90 millones y en la segunda, el monto se reduce a 78 millones. En un punto intermedio se encuentran Enfermería y Periodismo, con 115 millones de pesos, y Enfermería con 123 millones de pesos.

Estas cifras señalan que en Chile es más rentable tener estudios superiores que en los países desarrollados: el promedio de lo que un profesional gana por sobre un egresado de secundaria es US$ 300 mil ($ 150 millones aprox.). En Estados Unidos, el saldo a favor de los profesionales es de US$ 100 mil ($ 50 millones). En los países de la Ocde, el saldo es aun menor: US$ 52 mil (25 millones).

Fuente: La tercera